El primer certamen del Miss Universo tuvo lugar en Long Beach, California al principio de los años 50. Desde entonces, esto marcó el inicio de un evento que rápidamente ganó mucha popularidad y logró llegar a escenarios internacionales. Cada año, cada país selecciona a su mejor candidata para que participe en el evento, y de ciento de candidatas a nivel internacional, esta es escogida por un equipo de jurado que evalúan la belleza física, el nivel de culturización al responder preguntas y el caracter que demuestran ante un gran escenario. La meta del jurado no solamente es buscar mujeres preciosas, sino que se enfocan en que esta tenga una combinación de todos estos elementos, y muestre la capacidad de inspirar y liderar a otros.
Aunque la historia del Miss Universo ha estado llena de polémicas y rumores, este año no fue la excepción, pero esta es la primera vez que una candidata que fue menospreciada públicamente gana el concurso. Por lo tanto, esto generó mucha controversia y generó un debate respecto a la transparencia del evento. A pesar de todo ello, la ganadora del Miss Universo no agacho su cabeza, en cambio, ella utilizó su triunfo para transmitir un mensaje de empoderamiento y resiliencia ante las injusticias.
Más allá, ella afirma que la corona no solamente significa un reconocimiento personal más, sino que se convirtió en una responsabilidad ante la sociedad, la cual representa la lucha por lograr inspirar a más mujeres a cumplir sus sueños y aspiraciones. Su historia rápidamente se convirtió en un ejemplo de empoderamiento femenino, el cual no permitió que los obstáculos la dejaran en segundo plano. Ella decidió ser el personaje principal de su propia historia.