Cada Febrero, miles de estudiantes en todo Estados Unidos participan en el programa ACCESS por sus siglas en inglés, Assessing Comprehension and Communication in English State to State, la cual es una evaluación anual que fue creada en el 2003 y desarrollada por WIDA en la Universidad de Wisconsin-Madison, en el estado de Wisconsin, EE.UU., con el fin de medir el dominio del idioma inglés en estudiantes de ESOL.
Originalmente esto comenzó con una colaboración entre varios estados para desarrollar un currículum estándar que midiera la proficiencia del inglés, y cumplieran con las leyes ‘No Child Left Behind’ (2001) y ‘Every Student Success Act’ (ESSA), las cuales garantizaban que todos los estudiantes que estaban aprendiendo inglés recibieran el apoyo adecuado. Con el paso del tiempo se convirtió en el programa que conocemos hoy, y es reconocido como una de las evaluaciones más utilizadas en estudiantes bilingües, con más de dos millones de estudiantes, variando desde preescolar hasta la escuela secundaria.
El examen evalúa cuatro dominios del lenguaje; comprensión auditiva, lectura, escritura, y expresión oral, con un enfoque en el lenguaje académico del estudiante. Un estudiante de Jackson Reed que le gustaría permanecer anónimo nos comentó, “Estoy seguro que puedo mantener una conversación en inglés con otros estudiantes, pero cada vez que tomo el examen, me parece bastante difícil ya que siento que no nos preparan lo suficientemente bien para ello”.
En cuanto a los horarios del examen, estos varían, pero usualmente toman lugar durante el horario escolar y se dividen en cuatro días, uno por cada habilidad evaluada, y en total puede durar entre tres a cuatros horas, dependiendo de las capacidades del estudiante y las acomodaciones que se les provee durante la prueba. Durante esos días, los estudiantes están exentos de otras clases. Sin embargo, están obligados a completar sus actividades académicas después, generando mucho estrés e incertidumbre.
No obstante, lo que genera más incertidumbre a los estudiantes es saber los resultados del examen. Estos se califican en una escala del 1 al 6, el 1 siendo principiante, y el 6 demostrando dominio completo del idioma. En muchos estados, los estudiantes necesitan alcanzar un 4.5 en adelante para poder graduarse oficialmente del programa. Este puntaje no solamente determina tu participación en el programa sino que también dicta las clases que puedes tomar y el apoyo adicional que recibirás.
Pero, ¿qué ocurre antes de tomar ACCESS?
Al llegar a Estados Unidos, cada estudiante pasa por una entrevista inicial para evaluar su nivel de inglés, donde te muestran imágenes y folletos, y debes describirlos en inglés o traducirlo a tu idioma nativo. Al igual, te piden que leas en voz alta y te señalan algunas palabras para que las traduzcas. Dependiendo de tu desempeño durante la entrevista se te asigna un nivel que puede variar del 1 al 4.
Una vez te ubican en un nivel, y si es menos de cuatro, los estudiantes entran al programa de ESL. Allí se les ofrece acomodaciones que van desde la primaria hasta la secundaria, con el fin de asegurarse que se puedan ajustar al sistema educativo estadounidense.